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jueves, 1 de septiembre de 2016

Escritora aliada: Mónica Gutiérrez

En julio hicimos una lectura conjunta, y leímos El noviembre de Kate, una deliciosa historia que nos refrescó el verano. Hoy venimos a hablaros de su autora, Mónica Gutiérrez. Es su tercer libro publicado, el primero en papel y con una editorial, Roca Editorial. A nosotras nos encantan sus historias, nos encandiló con Cuéntame una noctalia y terminó de conquistarnos con Un hotel en ninguna parte.

Esperamos que os guste la entrevista y conocer un poco mejor a Mónica.


Mónica nació un noviembre, en Barcelona. Su primer recuerdo de la infancia y los libros son los veranos que pasó con Julio Verne y J.R.R Tolkien. La literatura siempre ha formado parte de su vida, desde pequeña. “Y es raro porque en casa nadie leía excepto yo”. De adolescente le inoculó el virus lector a su madre y ahora son las dos las que miran con ojitos brillantes la buena literatura.

A la eterna pregunta de si uno es o se hace escritor, Mónica cree que eres escritor, como eres médico o bombero. “Con el paso de los años, lo único que puedes hacerte es mejor escritor o peor escritor”.

Tiene muchísimas manías de escritora: La soledad, el silencio, muchas tazas de té... Titular los capítulos al final de la novela, pasarse horas pensando en el nombre de la protagonista, no hablar de la novela que está escribiendo con nadie...

En sus novelas hay muchísimo de ella. “Pero más que de mí, lo que hay son mis experiencias. Mis personajes no se parecen a mí pero sus bagajes emocionales beben de mi experiencia, al igual que los paisajes por los que transitan, sus miedos, sus ilusiones, sus esperanzas...”.

Considera que lo ideal sería que el escritor haya estado cerca de ciertas emociones para poder novelarlas, “escribir siempre sobre emociones que has conocido de primera mano”. Pero también cree en el trabajo de la documentación: un escritor puede ser convincente en cualquier emoción siempre que haya trabajado bien la documentación, la entrevista con personas que sí han vivido la experiencia, el estudio de la Historia, la cercanía con los protagonistas, etc. “Conozco a historiadores que hablan sobre el Senado romano de la república como si hubiesen estado allí en tiempos de Mario. Algunos escritores también tienen ese don”.

Cree mucho más en el trabajo que en la inspiración. Siempre pone el ejemplo de Anthony Trollope, que escribía ocho horas diarias por sistema, por rutina. “No hace falta que te encadenes al escritorio pero sí que encuentres una rutina de trabajo y seas disciplinado para seguirla a diario. La idea es importante pero desarrollarla es abrumador y formarte adecuadamente para mejorar tu escritura ni os cuento”. Mónica tarda cuatro veces más en repasar, estudiar e investigar que en escribir.

Cuando le pedimos que nos cuente una anécdota relacionada con su proceso creativo, nos confiesa que es muy despistada: “Se me olvida la cara de los personajes. Tengo siempre presente su personalidad y cómo reaccionarían en cada circunstancia, pero se me olvida si son rubios o qué color de ojos tienen. Hace poco me ocurrió que tenía a una embarazada bebiendo vino y fumando. No me di cuenta hasta que mi lector cero me tiró de las orejas”.

Mónica escribe para todo aquel que desee leerla, para todo el que necesite un respiro de tanta y tan dura realidad.

En cuanto a sus referentes literarios, le gustan mucho los autores británicos con sentido del humor de finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX. La ayudan muchísimo a encontrar ese tono feelgood de sus novelas. “Pero los referentes literarios de todo escritor siempre son los clásicos, sin duda”. Su “eterno pendiente” es "Ulises" de James Joyce.

Cuando le pedimos que nos recomiende un libro y una película, se lleva las manos a la cabeza: “¿Solo uno de cada? ¡Esta es la pregunta más difícil!”. Nos recomienda "Historias" de Heródoto (lo siento, soy historiadora) y la película "Magia a la luz de la luna", de Woody Allen (es feelgood e ingeniosa).

También le preguntamos su opinión sobre la situación actual de la industria editorial, y nos responde que es muy novata en cuanto a experiencia editorial se refiere por lo que nos va a da su opinión más personal. Mónica cree que cada editorial es un mundo, un universo, que cada una tiene su forma de trabajar. “La mayoría me encantan (sobre todo las más pequeñas) porque ves a sus editores en las redes sociales, notas que están abiertos a hablar con escritores y lectores, y eso es muy positivo”. Les anima a que sigan en las redes, escuchando las opiniones de escritores, traductores, filólogos y lectores, que repitan congresos tan fabulosos como ENDEI, porque solo así podrán recoger buenas ideas y sugerencias y su trabajo será cada vez más ajustado a las necesidades y deseos del mundo literario. Si desean que su labor sea excelente deben saber escuchar. “Ah, y que traten bien a los autores novatos porque somos muy sensibles”.


Con respecto a sus novelas, queríamos saber si Mónica busca hacer de sus novelas lugares en los que el lector se sienta arropado, o si le sale así, sin buscarlo. “Busco sentirme a gusto yo misma. Cuando escribo me construyo un rinconcito donde perderme. Aunque me encantaría que los lectores también se sintieran allí igual de a gusto o más. Las historias si no se comparten no tienen sentido”.

Como ya hemos dicho, con Cuéntame una noctalia nos cautivó, y con Un hotel en ninguna parte terminó de conquistarnos. Mónica nos cuenta que "El noviembre de Kate" es tan feelgood como las dos anteriores “pero quizás es menos intimista, los personajes se mueven un poquito más y hay una trama muy simpática de hackers que le pone un puntito de sal a la historia. No hay grandes sorpresas porque siempre digo que lo importante no es que el destino sea una incertidumbre sino que el lector disfrute recorriendo un camino tan agradable que le inste a quedarse en él a vivir”.

En cuanto a su experiencia de pasar de autopublicar sus dos primeras novelas a publicar con una editorial, nos confiesa que, como es muy controladora, ha sufrido un poquito.  “Cuando autopublicas todo depende de ti, tú decides: portada, corrección, edición, maquetación, precio, distribución, plataformas, formatos, etc. Con la editorial tienes que ponerte en sus manos y confiar. La suerte es que en Roca trabajan muy bien: las indicaciones de mi editora y las correcciones de la filóloga que me asignaron me ayudaron a pulir el libro y aprendí muchísimo”. Han sido muy respetuosos con su novela, Mónica siempre ha tenido la última palabra respecto a los posibles cambios o correcciones. Pero en otros aspectos, como en el diseño o en otros detalles logísticos, no ha podido intervenir. “Creo que depende mucho de lo bien que te entiendas con tu editor y su manera de trabajar, su cultura de edición. A mí me ha encantado conocer a una profesional tan extraordinaria como Blanca Rosa Roca y a una editora tan respetuosa e inteligente como Carol Paris”.

Le ha gustado vivir la experiencia editorial. “Pero no me preguntes qué es mejor para un escritor porque no sabría decirte, tanto la autopublicación como la editorial tienen sus ventajas y sus desventajas”.


Le pedimos que nos hable de su siguiente proyecto (aunque nunca hable con nadie de la novela que está escribiendo en ese momento), y que nos diga si tiene algo en mente o en proceso.

“Ahora mismo estoy de vacaciones. He terminado dos novelas en estos dos últimos años, sin contar con el proceso de edición de "El noviembre de Kate", y estoy cansadísima. Además he apostado fuerte por los talleres de escritura feelgood que imparto en Ateneo Literario, y soy alumna de Ana González Duque en un curso muy exigente de marketing online para escritores ¡No puedo más! En septiembre pensaré con calma qué hacer con esas dos novelas inéditas; una es feelgood, muy divertida, y la otra es muy romántica, ya veremos. Depende también de cómo funcione la que acabo de publicar con Roca editorial”.

Como ya es septiembre (nos respondió a la entrevista en julio, sentimos muuuucho el retraso en publicarla), esperamos que nos diga que no piensa dejarlas guardadas en un cajón, porque eso sería un crimen que no vamos a consentir ;)

En diez años se ve aprendiendo y en la docencia; “pero sobre todo publicando novela porque eso sería señal inequívoca de que me sigue divirtiendo muchísimo escribir”.


Podéis encontrarla en su blog Serendipia, en su página de Facebook o en Twitter (@MnicaSerendipia).


Mónica, muchas gracias por la entrevista y por todo, esperamos poder volver a perdernos contigo por Barcelona (o por cualquier otra ciudad).




martes, 26 de abril de 2016

Escritor aliado: César Pérez Gellida

¡Hola, queridos miembros de Somos Alianza! Últimamente estamos un poco desaparecidas porque el tiempo es el que es, y no podemos dedicarnos casi a la secta, con lo que nos encanta y lo mucho que disfrutamos. Aun así, cuando supimos que César Pérez Gellida publicaba en abril, supimos que queríamos que fuera nuestro escritor aliado porque nos encanta, tanto él como su escritura.

A quien no haya leído nada suyo… que se vaya poniendo las pilas, porque en cuanto lo haga, se preguntará por qué no lo había leído antes, y buscará desesperado otro libro suyo.

Hoy os traemos una entrada para que lo conozcáis un poco mejor:

César Peréz Gellida nació en Valladolid, el 22 de marzo de 1974. Su primer recuerdo de la infancia relacionado con la lectura es leer los tres cómics que tenía de Asterix y Obelix una y otra vez.
Se acercó a la literatura “por ocupar un tiempo con el que me encontré repentinamente”.

César cree “que nadie nace siendo nada. Todo es cuestión de veces”, y que por eso uno se hace escritor. La idea de escribir su primer libro surgió de sus noches de insomnio, y dice tener sólo una manía de escritor, “si puede considerarse como tal: escribo con un secador enchufado”.
En sus novelas hay mucho de él, porque “todos los personajes llevan parte de mi ADN”.

* Le pedimos a César que nos diga su opinión sobre la situación actual de la industria editorial y diese alguna idea constructiva:

- “Es complicada por el entorno desfavorable en materia - económica y por el aumento de la piratería. Adaptarse a las nuevas forma de consumo que pide el lector, buscar valores añadidos al papel para el que busque algo más”.

César considera que para un escritor es necesario ser capaz de transmitir emociones, sean fruto de vivencias personales o de su imaginación. “El talento está en conseguir que las segundas parezcan hijas de las primeras”.

Para él sí existe la inspiración, “pero una novela es el resultado de la inmersión del que la escribe en una trama que solo existe en su cabeza. La inspiración solo sirve para llenar los pulmones antes de la inmersión”.

César dice que escribe para el que le apetezca leer, y sus referentes literarios son Pérez Reverte, Ruiz Zafón o Juan Gómez-Jurado.

Cuando le pedimos que nos diga una anécdota que le haya pasado en su proceso creativo, nos cuenta que normalmente cuando lee el primer borrador que escribe sin mirar atrás, se encuentra con escenas que le dan vergüenza que hayan salido de su teclado por lo horriblemente mal escritas que están. “Me hace bastante gracia, la verdad”.

En cuanto a su lectura actual, está terminando “Fantasma” de Jo Nesbo y va a empezar “Rezar por Miguel Ángel” de Christian Gálvez.

Un “eterno pendiente” para él es “Ulises” de James Joyce, “pero no porque no lo haya leído, sino porque no lo termino de entender”.

Nos recomienda el libro que va a publicar en julio Benito Olmo, “La maniobra de la tortuga”. “Una novela negra de corte clásico de muchos quilates”.

César lleva varios meses viviendo en Buenos Aires. Lo que más echa de menos de España es “a mi gente, claro”. Desde Buenos Aires ve a España igual que cuando se fue, “sin rumbo fijo”.
Le preguntamos por el panorama literario y cultural argentino, y si ve mucha diferencia con el nuestro, y nos cuenta que no tiene criterio suficiente como para emitir un juicio, pero que tiene la sensación de que se parece bastante al modelo español.

Tenemos mucha curiosidad por la novela que está escribiendo ahora mismo, y si va a seguir ambientando sus novelas en España o nos va a trasladar a Buenos Aires, y César sacia nuestra curiosidad: “La que estoy escribiendo ahora mismo, que sería la tercera de la saga “Refranes, canciones y rastros de sangre”, se desarrolla en Buenos Aires”

Cuando le preguntamos que dónde se ve dentro de 10 años, nos responde que no es capaz de proyectar tan a largo plazo, pero nosotras esperamos que no deje de escribir y nos siga haciendo disfrutar con sus novelas como ha hecho hasta ahora.

Muchas gracias, César, por aceptar ser nuestro escritor aliado de abril y responder a nuestras preguntas.

Os recordamos que tenemos en el blog un sorteo activo de su última novela: “Sarna con gusto”. ¡No os lo perdáis!


jueves, 7 de enero de 2016

Escritor aliado: Armando Rodera

¡Hola a todos! 

Aquí estamos, estrenando blog y comenzando un nuevo año que intuimos va a ser maravilloso. Y hoy os traemos la entrevista a nuestro escritor aliado de enero. En facebook os pusimos una foto para que lo intentarais adivinar, pero alguien dijo "El mal camino", y ya no supisteis ir por el bueno.


Como dijimos el lunes, nuestro escritor aliado de este mes es Armando Rodera. Normalmente os damos alguna pista más, pero como nos enteramos de que ese día era el kindle flash de su recién publicada novela, "La posada del viajero", queríamos anunciarlo a bombo y platillo para que aprovecharais la oferta. (Si alguien no se hizo con él, que sepáis que la versión en papel de tapa blanda está a 8,41€ en Amazon). 

Y ahora, dejadnos presentaros a Armando: 

Armando Rodera nació el 30 de junio de 1972 en Madrid. Como muchos otros niños, recuerda haber leído los típicos libros infantiles de Los cinco, Los Hollister o la colección Barco de Vapor. Enseguida descubrió las aventuras de Miguel Strogoff, Edmundo Dantés o D'Artagnan y comenzó a amar la lectura, una de sus aficiones principales.

Su primer contacto con la literatura como escritor fue con 10-11 años. "En mi colegio organizaron un concurso de cuentos y yo fui el ganador de mi clase con una historia ambientada en el África colonial: exploradores británicos, tribus africanas y muchas aventuras". Pero tardó muchos años en volver a enfrentarme a la página en blanco. "De hecho mi primer libro, El enigma de los vencidos, comencé a escribirlo mucho después, a finales de 2003". Armando quería escribir una novela de aventuras ambientada en su querido Madrid, con un toque costumbrista y una trama misteriosa y detectivesca, pero se atascó al principio. Hasta que no dio con la tecla principal, el juego en busca de un “tesoro” oculto en las calles del Madrid de los Austrias, no encontró el hilo conductor que le hacía falta para hilvanar todas las subtramas que tenía en mente.

Piensa que es difícil responder si uno es escritor o se hace escritor, "quizás tenga un poco de las dos partes". Cree que algunas personas nacen con un talento innato para la literatura, pero la práctica como escritor también se puede ir adquiriendo con el tiempo, trabajando y aprendiendo poco a poco.

Nos cuenta que no tiene demasiadas manías de escritor. "Me gusta escribir en silencio, o como mucho con algo de música clásica". Antes necesitaba estar solo en la habitación en la que escribiera, pero últimamente consigue escribir incluso acompañado. Eso sí, prefiere escribir con luz natural, a ser posible por las mañanas.

En sus novelas hay mucho de él, "los que me conocen bien lo saben a ciencia cierta. Dicen que cuando uno comienza en esto de la literatura lo más natural es escribir de lo que conoce". Y ése fue el caso de su ópera prima, en la que trató temas que podía conocer de primera mano: el viejo Madrid, las aventuras y desventuras de unos chavales de 14 años en 1986, los amores de juventud... Quizás en El color de la maldad suceda menos, al tratarse de un thriller policial en busca de un asesino en serie. "Pero en el resto de mis novelas también se puede encontrar algo de mí, sólo hay que saber buscarlo".

Considera que siempre ayuda haber estado cerca de ciertas emociones para poder novelarlas, pero que no es imprescindible. "El escritor tiene que saber empatizar, ponerse en la piel del personaje y saber transmitir sus sentimientos y emociones". Es un reto difícil y apasionante, pero la satisfacción es mayor al conseguirlo. "Y a mí siempre me han atraído los retos..." Por ejemplo, Armando ha escrito desde el punto de vista de una mujer en coma, como en La rebeldía del alma. Pero también se ha metido en el personaje de un peligroso psicópata, un científico neurótico, un broker con ansias de venganza o una muchacha en la España rural del siglo XIX en su última novela. De todos ellos ha aprendido algo y ha disfrutado mucho narrando sus vivencias.

"Se suele decir que uno escribe lo que le gusta leer, y en mi caso eso es cierto". Le gusta contar historias amenas, entretenidas e instructivas, en las que se disfrute la lectura pero también deje un poso, algo en lo que pensar más adelante, que nos haga reflexionar. Al escribir, Armando pretende que la narración fluya, que las descripciones no ahoguen la lectura, que los diálogos nos sumerjan en la trama y el lector quiera seguir leyendo para saber qué ocurre a continuación. Todas sus novelas tienen su punto de intriga, pero cada una tiene algo que la caracteriza, que la hace diferente: romance, aventuras, misterios y enigmas por resolver, dramas familiares, policial, etc. Por eso "escribo para mí y para mis personas más cercanas, pero también para mis lectores, por supuesto".

Ante la pregunta de si existe o no la inspiración, Armando no duda: "Claro que existe. Yo nunca he tenido problemas ante el folio en blanco, pero depende del día". Hay ciertos momentos en los que, por mucho que se obligue, no consigue escribir nada decente. Y otros en los que las musas le dictan las frases al oído y tiene que escribir páginas y páginas a toda velocidad para no perder ese instante mágico en el que todo se conjura a su favor.

Le pedimos que nos cuente alguna anécdota que le haya pasado en su proceso creativo (como lectoras, nos encantan estas cosas). Y Armando sacia nuestra curiosidad contándonos dos:

Por ejemplo, narrando una persecución por unos túneles en el desarrollo de El enigma de los vencidos, me metí tanto en el papel que cuando acabé la escena me encontraba totalmente mareado.

Otra ocurrió durante el proceso de escritura de El color de la maldad. Se encontraba un poco bloqueado en cuanto al desarrollo del leitmotiv que llevaba al asesino de la novela a cometer sus crímenes. Y en un viaje relámpago a una capital castellana entró junto a su mujer a visitar una exposición en la ciudad. Al verla supo que había dado con la tecla adecuada para proseguir con el desarrollo y le faltó gritar “Eureka”. Pero lo que sí dije en voz alta, y varias personas se giraron para mirarme, fue algo así: “¡Es perfecto, aquí voy a matar a  alguien!”. Mi mujer no sabía dónde meterse...


En cuanto a referentes literarios, tiene unos cuantos. Fijándose en los clásicos siempre le han apasionado los libros de aventuras de Dumas o Verne. Hace 30 años conoció las novelas de Stephen King y le cautivó para siempre. De autores foráneos se queda además con Ken Follet, John Grisham, Frederic Forsyth, Preston & Child, Katzenbach, aunque hay más. Todos ellos le gustan como lector, pero también me fijo como escritor. En España nos dice que tenemos muchos y muy buenos escritores. "Podría nombrar como referentes a Lorenzo Silva, Carlos Ruiz Zafón, Matilde Asensi, Reverte o Almudena Grandes, entre otros. De todos intento aprender cada día un poco más para seguir creciendo como escritor".


Sobre la situación actual de la industria editorial, Armando considera que la crisis general afectó mucho al sector editorial, aunque parece que ahora comienza a repuntar. "Tardaron demasiado en acometer cambios que ya estaban sucediendo en otros países, queriendo retrasar lo inevitable: la llegada del ebook. La irrupción de las nuevas tecnologías ha cambiado el paradigma editorial de unos años a esta parte y eso ya no se puede parar". Cree que el libro tradicional y el digital pueden convivir perfectamente, pero se debe asumir que estamos ante una nueva etapa. Ya se está haciendo en algunos lugares, pero cree que se debe fomentar más el préstamo digital en bibliotecas para fomentar la lectura. "Y por supuesto bajar el IVA del 21% en libros digitales, algo que nos afecta tanto a lectores como a escritores".


Como autor autopublicado, le pedimos a Armando que nos cuente un poco sobre su experiencia, lo más difícil y lo más gratificante. Al principio le resultó bastante complicado, ya que desembarcó en Amazon en julio de 2011 con El color de la maldad, cuando ni siquiera existía la tienda Kindle española, aunque tuvo la suerte de que el libro enseguida se posicionara entre los thrillers más vendidos en América. Lo más díficil fue maquetar el libro para ebook cuando casi nadie conocía los formatos Epub o Mobi, preparar una portada y subir el libro siguiendo instrucciones exclusivamente en inglés. "Ahora es mucho más fácil, KDP ha evolucionado para mejor".

En cuanto a lo más gratificante, tiene varios aspectos en los que fijarse, aparte de los rankings en Amazon o las ventas de libros en todo el mundo. Por ejemplo, gracias al éxito digital de sus libros las editoriales se fijaron en su trabajo, y pudo ver también una de sus obras en las estanterías de las librerías, o firmando ejemplares de la misma en la Feria del Libro de Madrid. "Y como no, ha sido increíble ver traducido al inglés mi thriller policial, desembarcando en el mercado anglosajón con Color of evil. Pero quizás lo más gratificante sea poder interactuar con lectores de los cinco continentes, gente que con un solo click del ratón se ha descargado tu libro en cualquier parte del mundo. Y lo mejor es que muchos de ellos comparten luego conmigo sus experiencias o sus comentarios sobre esa lectura". Las nuevas tecnologías le han permitido llegar a miles de hogares, y eso era algo inalcanzable hasta hace unos pocos años.

Armando Rodera ha sido uno de los primeros escritores españoles en publicar con el nuevo sello editorial de Amazon. Le llegó a sus oídos que Amazon tenía pensado lanzar su propio sello editorial en español y a través de su agente literaria contactó con ellos. Les enviaron el manuscrito original de La posada del viajero, les gustó y muy poco tiempo después ya estaban firmando un contrato editorial. "Es para mí un auténtico honor saber que el nuevo sello ha confiado en mi trabajo para incluirlo en su catálogo inicial de lanzamiento".

El proceso ha sido más corto de lo habitual en el sector editorial español, pero han trabajado muy duro a lo largo de muchos meses. "Desde aquí quiero agradecer de nuevo la fantástica labor de todo el equipo que me ha ayudado en este proceso: editores, correctores, maquetadores, diseñadores de portadas, etc". 

"La experiencia está siendo muy buena desde el principio, tanto en el feedback con la editorial, como en la promoción y demás. El libro se ha posicionado enseguida entre los más vendidos de sus categorías tanto en España como en América, y los lectores están comenzando a dar sus primeras impresiones, muy positivas, sobre mi última obra".

Supo que el libro se titularía La posada del viajero muy al final, "casi siempre me pasa con los títulos. No pienso mucho en ellos y cuando el manuscrito está muy avanzado empiezo a preocuparme por el tema". En este caso fue así, hizo una lista con varios y se quedó con el que creía que más se ajustaba a la esencia de la trama.

Le preguntamos que si cree que La posada del viajero supone un punto de inflexión en su carrera literaria. "Yo no diría tanto, no creo que sea un punto de inflexión en mi carrera. Simplemente se trata de un nuevo reto literario que me he planteado, en este caso la novela histórica, pero con mucho más: romance, drama, intrigas y aventuras". No tiene el ritmo trepidante de un thriller y su lectura es más pausada, pero ha procurado que resulte igual de ameno que el resto de sus libros.  A Armando le gusta la fusión de géneros y aunque se le conozca más por sus libros de acción, quería explorar otros caminos, buscar un espectro lector más amplio con una obra que puede gustar a los amantes de la literatura de diversos géneros: histórica, romántica, de viajes, aventuras o intrigas políticas. Aunque, por supuesto, seguirá escribiendo también thrillers.


Ahora mismo está leyendo el último de Stephen King, Revival, "aunque me sigo quedando entre sus libros con It y otros de sus clásicos. También el más reciente 22/11/63 está muy bien, lo recomiendo".

Un “eterno pendiente” para él tal vez sea El Quijote. "En general siempre digo que quiero volver a los clásicos, pero por unas cosas u otras lo voy dejando".

Cuando le pedimos que nos recomiende un libro y una película, nos responde que está complicado sólo uno de cada. "De libros te nombraré tres que me han marcado a lo largo de mi vida, lecturas que me hicieron replantearme muchas cosas: It, de Stephen King; La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón y El corazón helado, de Almudena Grandes".

En cuanto a las películas, le gusta mucho el cine clásico anglosajón: “Historias de Filadelfia”, “La costilla de Adán”, las obras de Billy Wilder, Alfred Hitchcock, etc. Quizás me quede con la que aquí se tituló “Tú y yo”, con Cary Grant y Deborah Kerr.


Su siguiente proyecto ya lo tiene empezado: el primer libro de lo que pretende que en un futuro sea una saga sobre el mismo personaje, un policía retirado de Nueva York. Aunque también tiene en mente para el 2016 comenzar por fin una nueva novela con los mismos protagonistas de El color de la maldad.

En 10 años espera seguir dedicándose a la literatura y quizás lo compatibilizará con otros temas relacionados con la cultura en general, o las nuevas tecnologías aplicadas al sector; le atrae también bastante el mundo del marketing online. Espera tener muchas más novelas escritas, y también traducidas para poder llegar al mayor número de lectores en el mundo. "Y por supuesto, espero seguir contando con el favor de esos lectores, que es lo más importante para un escritor".

Armando termina la entrevista dándonos las gracias (aunque nosotras también se las damos a él por aceptar ser nuestro escritor aliado y sumarse a esta locura de Somos Alianza en la que ya somos más de 200 miembros):

"Muchas gracias por contar conmigo para esta fantástica iniciativa. Ha sido un placer contestar a vuestras preguntas y espero que la entrevista le parezca interesante a vuestros lectores".



miércoles, 6 de enero de 2016

1 día con Laura Garzón

Ayer a lo largo del día estuvimos publicando las fotos correspondientes a Un día con Laura, nuestra escritora aliada del mes. Aquí os dejamos la recopilación.

 1.- 8.30-9 h. de la mañana. ¡Café, café! El primero. Habrá unos dos más.


2.- 9.30 h.  Marujear. Es inevitable.


3.- Paseo matutino con mi colega. Así los dos hacemos ejercicio.


4.- Mi escritorio. Meticulosamente caótico. Intento escribir a lo largo del día. Lo consigo por la noche, cuando todo el mundo está durmiendo y nadie interrumpe, ni siquiera las redes sociales, ja,ja,ja.


5.- Los fines de semana huyo de Madrid y me pierdo entre pinos. Sin internet, con una cobertura telefónica raquítica y señal de televisión inestable. El lugar ideal para darle al coco e inventar historias.



6.- Dónde más escribo es en mi casa de Marugán, Segovia. Aquí he puesto el fin a Promesas de arena y a mi siguiente novela. ¿Es mágico verdad?


7.- También me escapo al sur siempre que puedo, a mi Córdoba. Me encanta reencontrarme y pasear por los lugares de mi infancia. 



8.- Paso de ver televisión. Cuando no escribo, leo. De estás hay como seis repartidas por toda la casa. Nunca me deshago de un libro, siento como si me arrancan algo. Sé que algún día el papel será una reliquia y a mi me gustan las cosas antiguas.


9.- Aunque no reniego de la tecnología. Para leer en la cama y llevar en el bolso a todos sitios, nada como mi e-reader.
¡Sííí, a mí también me fascinan los búhos!


10.- Estos días, estoy dejando reposar mi último proyecto y he hecho de pinche para una gran cocinera que me preparó esta dulce Navidad al estilo cordobés. ¡A qué se os hace la boca agua! Cocinar y hacer ganchillo me relajan muchísimo. 


11.- Oliver, mi lector 0. Es muy, pero que muy exigente y meticuloso… pero le pierden las galletas, ¡je,je!


Muchísimas gracias Laura por tu generosidad y por haber permitido que te conociéramos un poquito más ¡nos encanta!

Pronto los ganadores del sorteo y el anuncio de la lectura simultánea.

Besos

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